ARTÍCULOS DE PINTURA



























































































" TAMBOR DE LA GUARDIA REAL "
Fabricante: F.M. Beneito - 54 mm
Figura pintada por: José María Alarcón Luque

Esta miniatura fue esculpida por F.M. Beneito para la Asociación Dos de Mayo, su escala es de 54 mm y está fundida en metal blanco. La pieza es prácticamente monobloque, exceptuando la mano derecha y la cabeza, que vienen como partes separadas. Ambas se pegaron antes del proceso de pintura, si bien la cabeza se colocó un poco ladeada hacia la izquierda, intentando conseguir una pose menos rígida. Hubo que eliminar también algunas rugosidades del metal, especialmente en el cuello, remodelándolo, y pulir con atención todo el conjunto.

Aunque la carátula reza “Tambor de la Guardia Real”, por las características del uniforme puede encuadrarse dentro de las GGWW (Guardias Valonas) o GGEE (Guardias Españolas), con algunas variaciones. Comenzando por el bicornio, se observa que aparece con un pompón rojo en lugar de la tradicional escarapela. Las sardinetas de los botones superiores de la casaca han desaparecido, presentando ésta a su vez solapas curvas y no rectas. Por otra parte, el bolsillo trasero luce un vivo blanco y sin sardinetas, mientras que la chupa se modeló sin bolsillo alguno... Se decidió montarla tal cual, por no disponer de información suficiente sobre tambores, en los cuales no resultaban infrecuentes estos cambios uniformológicos para distinguirlos del resto de la tropa.

Tambor de la Guardia Real
Tambor de la Guardia Real
Tambor de la Guardia Real
Tambor de la Guardia Real

La pintura no reviste especial dificultad. Para las carnes se partió de un tono distinto en cara y manos, más claro en éstas, lo cual se consiguió añadiendo más blanco al color base. En casaca y pantalón se combinaron pinturas de Andrea Color , Vallejo y Decoart Americana, con predominio de estas dos últimas, de ahí su acabado ligeramente satinado. Se buscó un tono oscuro y apagado introduciendo un poco de marrón a la mezcla base, compuesta por azules de prusia y ultramar más negro. Las subidas, con azul intenso y celeste. El rojo oscuro original de solapas y vueltas se apagó también con carne base, siempre en cantidades ínfimas y diluyendo mucho la pintura.

Para integrar el sombrero dentro del color azul general se empleó como base un negro mezclado con azul gris y subiendo con este último. En mi opinión, es conveniente trabajar el negro con marrones, azules e, incluso, verdes y utilizarlo puro sólo en casos muy puntuales, máxime en escalas pequeñas. De lo contrario, destacaría mucho y resultaría poco realista. Lo mismo hay que decir respecto de los blancos. Tanto en polainas, bandoleras y vivos se partió de bases distintas empleando grises claros, beiges y sombras y variando las proporciones de unos y otros, según se pretendiese obtener un acabado más amarillento o grisáceo.

Por último, el amarillo del tambor está tratado partiendo de una mez­cla compuesta de amarillo dorado, verde intermedio y sombra tostada y subiéndolo con amarillo dorado y blanco.

Para ambientar la pieza se confeccionó una base con masilla Milliput y, después de pintarla y simular las zonas más húmedas con barniz brillante, se añadieron las hierbas de Woodland Scenics y Aneste.

José María Alarcón Luque - Enero 2002