La figura es un original de Waldo Oses en 75mm.
Cuando me ofreció pintarla no lo dudé ni un segundo; lo cierto es que pintar originales en masilla ofrece unas sensaciones totalmente distintas a lo habitual y más cuando tiene la calidad que le imprime Waldo a sus figuras.
Esta está basada en un cuadro del genial artista Cusachs, un mosquetero de la época imperial, aunque no encontré el original en color, solo tenia una lámina del libro de Cusachs en blanco y negro pero por el que se puede intuir en cierta medida los colores.
Así que me puse manos a la obra.
El coleto va en un tono clarito para darle luminosidad a la figura ya que tanto la blusa como los acuchillados y gregüescos del pantalón serán en rojo y amarillo apagados ambos tonos, los cueros como las botas y el sombrero fueron aerografiados en un tono marrón medio, con las botas hice todo el trabajo de luces y sombras con pincel pero el sombrero esta hecho tanto las luces como las sombras con el aerógrafo, con los guantes cambié ciertos colores en las subidas de luz para no caer en la monotonía.
La pluma va en rojo vivo para destacar algo sobre los demás elementos y la cara esta pintada con la habitual paleta de colores marcando un poquito mas tanto las luces como las sombras para aquí si destacar sobre el conjunto de la figura.
Para la ambientación tenia claro que quería hacer algo distinto de lo habitual ya que en el cuadro solo aparece la figura así que después de darle vueltas al tema lo vi claro, cogi un barril de la marca verlinden, unas tablas de balsa de distintos grosores y así prepare una improvisada cantina para mi mosquetero, con pequeños detalles como un saco de patatas, unas hojas escritas clavadas en la viga de madera y unos vasos con su jarra le di el último toque para intentar recrear la atmósfera que requería.
Se que no he puesto ninguna tabla de colores, también se que ésta muchas veces nos ayuda para determinadas prendas pero lo cierto es que no apunte ningún color y a la hora de pintar suelo utilizar a mitad de proceso distintos colores por lo que me es imposible acordarme de todos ellos.
De hecho para pintar esta figura no seguí ninguna mezcla habitual excepto para la cara y la verdad es que viene bien de vez en cuando olvidarnos un poco de las mezclas habituales y experimentar con esa amplia gama de color que tenemos en casa y que muchas veces ni siquiera utilizamos.
Por último dar mil veces las gracias a Waldo por haberme dado la oportunidad de poder pintar esta pequeña gran maravilla.
Un saludo y hasta la próxima
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