ARTÍCULOS HISTÓRICOS
| LA TOMA DE JERUSALÉN | ||
|
||
|
||
|
Hugo de Vermandois, conocido como Hugo el joven, era el hermano menor del rey Felipe de Francia que no había podido ir a las cruzadas por que pesaba sobre él una orden de excomunión. Pero Hugo no llegó a Jerusalén pues abandonó la expedición tras la conquista de Antioquía. Roberto de Normandía era el hijo primogénito de Guillermo el conquistador también conocido en la historia como “el bastardo” y se unió enseguida a la cruzada. Su cuñado Esteban, conde de Blois, y Roberto II, conde de Flandes, le acompañaron. Todo el ejército cruzado se reunió en Constantinopla en torno a la primavera de 1.097. Avanzando en dirección SudOeste, conquistaron la ciudad de Nicea, derrotaron al ejército del sultán Kyllij Arslan Ibn-Suleiman en Dorileo, sitiaron por más de ocho meses la gran ciudad de Antioquía y arrasaron Maarat asesinando a toda la población con una saña espeluznante. Finalmente, el 7 de Junio de 1.099 se plantaron ante los muros de Jerusalén. La ciudad estaba bien abastecida de agua y víveres y los cruzados ya no poseían un ejército lo suficientemente numeroso para cubrir la totalidad de las murallas que, en su día, había edificado el emperador Adriano. El 13 de Junio Godofredo en el norte y Raimundo y Tancredo en el sur, lanzaron un primer y violento ataque que rompió las defensas exteriores pero que fracasó ante la poderosa muralla interior pues no tenían escalas suficientes ni torres de asedio. La llegada de una flota inglesa palió, en gran medida, esa carencia y, un mes más tarde, el 13 de Julio, comenzó el asalto en el sur cuando Raimundo arrimó su torre a la muralla. La defensa, en ese sector, era feroz y los tolosanos no consiguieron forzar el paso en esta zona. En el lado norte, la torre bajo el mando de Godofredo y su hermano Eustaquio se apostó ante el muro al día siguiente y, a mediodía, los loreneses tenían en su poder gran parte de la muralla. Las tropas de Eustaquio penetraron en las calles de la ciudad y los defensores, viéndose perdidos, se desordenaron y huyeron en todas direcciones, pero las tropas de Raimundo ya habían forzado la entrada en el sur y se encaminaban hacia la torre de David arrasándolo todo a su paso. Tancredo fue el primero en plantar su estandarte púrpura en lo alto de la ciudad. Jerusalén fue conquistada el 15 de Julio de 1.099, la población fue pasada a cuchillo, los judíos de la ciudad fueron quemados vivos en la sinagoga donde se habían refugiado y los cruzados se entregaron al pillaje durante una semana. Cuando cesaron las matanzas y las persecuciones, los jefes cruzados se reunieron en la iglesia del Santo Sepulcro para nombrar un rey. El que habría sido más adecuado, Adhemaro de Montiel, obispo de Le Puy y legado papal, había muerto en Antioquía y, el fundador de la cruzada, el papa Urbano, también murió en Roma el 29 de Julio de 1.099, antes de conocer la noticia de la conquista de la ciudad santa. De todos los príncipes que viajaron a ultramar, tan solo alcanzaron su objetivo de conquistar Jerusalén Roberto de Normandía, Raimundo Saint-Gilles, Godofredo de Lorena y Roberto de Flandes. Eustaquio y Tancredo eran considerados caballeros menores y no entraban en la terna de posibles reinantes. Era sabido que los dos Robertos deseaban volver a sus tierras y sus hombres clamaban por ello. Godofredo era el de mayor categoría y era bien aceptado por todos, sin embargo la corona fue ofrecida a Raimundo, aunque éste rehusó y recayó, finalmente, en Godofredo que se negó el título de rey y pidió ser llamado “Defensor consagrado al Santo Sepulcro" pues dijo no querer ceñir corona de oro donde Cristo lo hizo de espinas. Enseguida Godofredo extendió sus dominios hacia el sur hasta Hebrón y hacia el norte hasta Nablus, pero, en el verano de 1.100, enfermó gravemente y murió. Balduino, el hermano menor de Godofredo, se había separado de la expedición tras la batalla en Dorileo y se había dirigido al este hasta conquistar la ciudad de Edesa y establecer allí, el primer y más antiguo reino latino de Oriente. Fue llamado a Jerusalén y el 9 de Noviembre, tomaba posesión de la ciudad. Al final, Balduino de Edesa, que había acudido a la cruzada bajo el auspicio de sus hermanos y a la sombra de grandes príncipes como Raimundo Saint-Gilles o Hugo de Vermandois, se convirtió en mucho más reconocido por la historia que todos ellos. En él la cruzada descubrió a su mayor aventurero y a su político más capaz. |
||
|
Francisco Senra Frias |
||
|
||
|
|
||
|
· |
