ARTÍCULOS HISTÓRICOS
| BARBANEGRA | ||
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Teach rebautizó al “Concorde”, barco capturado a la marina francesa, con el nombre de “Venganza de la Reina Ana”. Era un barco de estilo holandés, rearmado hasta alcanzar el número de 40 cañones. Lo convirtió en su buque insignia y a bordo de él comenzó a labrarse su terrible fama y a ser conocido por su apodo: Barbanegra. A partir de aquél momento su historia está marcada por hechos sangrientos, saqueos y también leyendas. Esta mala fama fue intencionadamente extendida con el fin de conseguir la menor resistencia posible en sus presas, que, al ver ondear la bandera negra con el esqueleto cornudo armado con una lanza y con una copa (enseña personal de Barbanegra) se rendían casi sin resistencia. |
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Su breve, pero sangrienta historia está también llena de leyendas, pero no hay constancia de hasta que punto son ciertas. Si parece probable que gozó del favor de muchas mujeres (se dice que al menos 12) repartidas desde las Antillas hasta Nueva Inglaterra. Incluso se rumoreó que tuvo una mujer e hijo en Inglaterra, pero la verdad, esto nunca se sabrá. |
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Spotswood aportó fondos propios para contratar dos pequeñas embarcaciones rápidas y ligeras que partirían sin llamar la atención de la bahía de Chesapeake hacia el Atlántico con rumbo a la ensenada de Ocracoke el 17 de noviembre. Dió el mando de la expedición al teniente Robert Maynard que iba a tener la oportunidad de hacerse célebre por los acontecimientos que posteriormente se desarrollaron. Las dos naves fletadas para la misión tenían una seria desventaja con respecto a Barbanegra: no disponían de piezas de artillería. El éxito se debía basar en la sorpresa y rapidez de una acción de abordaje, teniendo en cuenta que se disponía de un mayor número de hombres. El 22 de noviembre se produjo el encuentro con el pirata en Ocracoke. Los dos navíos británicos se introdujeron en la bahía con la intención de abordar al “Adventure”, el barco de Barbanegra en aquella ocasión. Uno de ellos embarrancó y se vio imposibilitado para maniobrar debido a los arenales, mientras que el “Ranger”, el barco de Maynard, recibía las descargas de artillería provenientes del navío pirata. Confiado en que la metralla había diezmado a la tripulación del “Ranger” Barbanegra se aprestó para el abordaje. Al saltar a cubierta los piratas fueron recibidos por una nutrida descarga de mosquetes. Maynard, astutamente, había ordenado que los hombres se ocultaran bajo la cubierta con las armas preparadas, listos para abrir fuego cuando los bandidos abordaran el barco. Se produjo una breve pero sangrienta acción. Los piratas fueron reducidos rápidamente. Se cuenta que Maynard se vio cara a cara con Barbanegra. El teniente británico fue más certero al disparar, alcanzando mortalmente al pirata, que en la confusión del momento recibió más impactos de bala y un elevado número de puñaladas. Su cuerpo quedó tendido en cubierta en medio de un gran charco de sangre. Maynard ordenó cortar la cabeza de Barbanegra y colgarla del bauprés del “Ranger”. Con tan macabro trofeo emprendió el camino de regreso a cobrar una bien ganada recompensa. A partir de aquel momento comenzó a extenderse la leyenda de aquel pirata llamado Edward Teach, más conocido como Barbanegra. |
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Rafael Cebrián Herrero |
