ARTÍCULOS HISTÓRICOS


























































































LA BATALLA DE FROESCHWILLER
(6 Agosto de 1870)

EL ORIGEN DEL CONFLICTO

Bismarck, canciller de Prusia, quería realizar la tan ansiada unidad alemana, para lo cual había ya creado en 1866 la Confederación de la Alemania del Norte, y este era el ansiado momento de comenzar la reunificación de los Estados del Sur. Estaba respaldada por el momento político de los estados europeos y íntimamente ligada a la sucesión del trono español (un Hollenzollern en el trono español, y la tenaza se estrecharía sobre Francia), lo cual fue aprovechado estratégicamente por Bismarck, conduciendo inevitablemente a Napoleón III a declarar la guerra a Prusia el 19 de Julio de 1870.

LA BATALLA

Una semana después de la declaración de guerra, comienzan las primeras hostilidades, siendo un pelotón de Dragones prusianos, comandados por el Capitán Von Zeppelín, los que en una misión de reconocimiento, se topan con fuerzas del ejército francés, produciéndose las primeras bajas por ambos bandos. Las fuerzas alemanas retroceden, produciéndose, en el seno del ejército y de la población francesa un sentimiento eufórico de victoria y de fragilidad del ejército alemán. No obstante el capitán alemán insiste y envía de nuevo a reconocer la zona a uno de sus famosos dirigibles.

froeschwiller

El 28 de Julio, Napoleón III llega a Metz para tomar personalmente el mando de su ejército. La mañana del 6 de agosto, el tercer ejercito alemán a las ordenes del Príncipe Real Federico de Prusia, y con unos efectivos de unos 100.000 hombres tiene casi a la vista al ejercito francés al mando del Mariscal Mc Mahon y que está formado solamente por 43.000 unidades. El Mariscal Mc Mahon prestigioso vencedor en Sebastopol 1855, Magenta y Solferino 1859, considera sin embargo estar bajo las ordenes de un ejército invencible, y reagrupa a sus hombres en los alrededores de Froeschwiller, instalando allí su puesto de mando.

Alrededor de las siete de la mañana comienza un poderoso ataque de toda la artillería alemana, ignorando Mc. Mahon que enfrente se halla el grueso de las tropas alemanas, y considera el ataque de artillería una maniobra de distracción, en la cual el orgulloso Mariscal no piensa caer. Durante este infernal bombardeo, el ejército prusiano toma posiciones, dividido en 6 grupos diferentes en el cercano bosque de Niederwald, y una vez que cesa la artillería se lanzan furiosamente contra las tropas de Mc. Mahon a las 8 horas. Al poco tiempo de iniciada la batalla no cabe duda de que no se trata de un movimiento de distracción, y llegado ya el mediodía los combates no hacen mas que ganar intensidad, debido a la gran resistencia francesa, pero la suerte está echada, los refuerzos franceses demasiados lejos para llegar a tiempo, y las bajas de las tropas alcanzan mas del 50%, se decide una retirada, para lo cual Mc. Mahon encarga a su caballería realizar unas cargas casi suicidas contra los coraceros alemanes y mientras tanto establecer una retirara lo mas organizada posible, finalmente y tras unas pérdidas cuantiosas la caballería se retira, dejando al 1º de Zuavos que es la última unidad que abandona el campo de batalla de forma épica, pues lo hace en formación organizada y soportando el continuo cañoneo de las baterías alemanas.

Como consecuencia de esta batalla el ejército francés quedó dividido en dos partes, desmoralizado por completo y con una opinión pública, que debido a las cuantiosas pérdidas humanas, comenzó a rechazar fundamentalmente a la cúpula militar, la cual fué claramente inferior, en cuanto a preparación táctica, que la de su oponente.

Ángel Pasos Iglesias (Enero 2003)