PinturaRobert Ramírez

Alabardero de la Guardia del Capitán General-Guía de Pintura

Este año mis compañeros y socios de Alabarda, decidieron bajo mi consentimiento que fuera yo el que pintara la figura conmemorativa anual, el Alabardero en Filipinas. Pienso que tampoco se tuvieron que sentar a deliberar dicha decisión por muchas horas, ya que el color mayoritario de este uniforme es blanco y pensaron que como a míi me gusta especialmente trabajar dicho color y parece que no me queda mal (y si, ya no me quedan abuelas), no tuvieron mucho que hablar, bastaron 5 minutos….., y 2 segundos por mi parte en aceptar.

Cuando en una de nuestras semanales reuniones estuvimos viendo juntos la decoración, documentación, y aspectos generales, caímos en la cuenta que podría tener una segunda decoración completamente lícita y documentada, que podría dotar al conjunto general más vistosidad y variedad, con el simple cambio de color sobre los pantalones, de blanco a azul.

Pues bien después de recoger las dos figuras, y repasar como es habitual la inevitable pero en este caso mínima línea de molde, opte como siempre, en montar la figura por completo a falta de la propia alabarda, y del espadín. La elección de montar por completo los brazos al principio del proceso se antoja mas que caprichosa, necesaria, ya que aunque pensemos que no vamos a poder pintar bien el rostro o la parte interior entre los brazos y el torso, es simplemente una sensación, ya que se puede pintar sin mayores problemas, y con esto hacemos que se esfumen por completo y no nos acompañen en todo el proceso de pintura, los fantasmas de tener que montar los brazos al final, con el riesgo que conlleva, pegamento vistoso, descascarillados traidores, y retoques imposibles.

Una vez imprimadas las dos figuras me puse a pintarlas a “pares”, me explico, desde las punta del capacete hasta la cintura las dos figuras han sido pintadas al mismo tiempo, de este modo “industrial” aprovechamos tanto las mezclas, como rentabilizamos el tiempo ya que se van decorando los mismos volúmenes, y se consiguen dos gemelas, de tal modo que no tenemos que ir terminando una con la presión de empezar la otra, simplemente vamos cogiendo una dejando otra, y la única complicación que da es que las sesiones de pintura son el doble, y parece que no cunda el tiempo de las mismas con el resultado que vamos obteniendo. Seguro que los que mejor comprenden este peculiar sistema, sean los padres de gemelos, mellizos, o mas………..

Y bueno una vez explicado el sistema que he seguido para su decoración os hablaré un poco de la propia pintura, quizá con el propósito de alojar algo de luz sobre ese temeroso color que es el blanco, que en hacer un disección completa pieza por pieza de mezclas, luces, sombras, tonos, etc.

La máxima que tenemos que tener en cuenta cuando nos enfrentemos a una superficie grande que tengamos que pintar en color blanco, es que no tenemos que tener prisa en terminarla en cuatro pasadas y dos luces, es decir, hay que dedicarle como a los buenos caldos, su tiempo. Debemos empezar teniendo en cuenta que tipo de blanco queremos representar, ya que con la mezcla inicial, comienza para bien o para mal, la total decoración de este color. En este caso, y por la propia naturaleza y clima de donde se encuentra nuestro protagonista, estaba claro que había que utilizar un blanco sucio y calido. En otros casos vendrá mejor un tono mas frío, más limpio o ambas, las combinaciones estarán rejídas primero por la propia figura y segundo por nuestra interpretación personal y artística de este color. Otro detalle importante, y que se tiene que tener en cuenta, es que al tener tres partes diferenciadas y con gran superficie, como son, el capacete, el pantalón y la chaqueta por tanto dentro de la decoración única en blanco tiene que haber ciertas diferencias en estas partes, para que precisamente debido a la sobriedad de este color, tenga cierta atractivo hacia el espectador, con estas premisas en cuenta podemos empezar a pintar.

Hay que usar una mezcla similar para todas las partes, es decir, tiene que haber un color primordial en la mezcla, otro que de tono al principal y un último que sirva para oscurecer. Para la chaqueta he usado Lodo Claro (principal), Amarillo Desierto (tono) y Negro (lógicamente, oscuridad), para el pantalón Gris Medio (P.), Gris Kaki (T.) y Negro (O.) y para el capacete o salacot. usé el num. 5 del set Andrea para blancos (P.), Amarillo Desierto (T.), no utilice un color de oscuridad puesto que dicho tono de Andrea, ya es bastante oscuro y solo con el tono, es suficiente.

En el paso siguiente, la iluminación, son también tres tonos o pasos añadidos a la base, un primer color empiece a iluminar y pierda un poco la viveza del tono base, otro intermedio que ilumine pero que también aporte color al proceso, y por ultimo un tono muy claro o luminoso, que termine de marcar las zonas de máxima luz, y contraste con el proceso de iluminación. Por tanto, para la chaqueta los colores son Marrón Cubierta (1º), Base Set Blancos (2º) y Gris Plateado (3º), para el pantalón Gris Piedra (1º), Marrón Cubierta (2º) y Hueso y para el capacete, directamente seguí con los botes marcados como iluminación del set de Blancos, ya que no es una superficie grande, y para estas partes, dicho sets, son muy útiles.

Por último, el sombreado, en esta parte y teniendo en cuenta que ya hay muchos colores que influyen tanto en la mezcla inicial como en la iluminación, y que si se han seguido bien los pasos y aplicaciones, ya tendremos bastante contrastado nuestras zonas pintadas bastaran un par de colores, a veces uno solamente, para finalizar la pintura del tan temido color blanco con el simple propósito de marcas los volúmenes en sombra. Así pues para la chaqueta utilicé, Gris Kaki y Marrón Oliva, en el pantalón, Marrón Oliva únicamente, en el capacete es suficiente añadir un poquito de negro, para perfilar y pintar las divisiones del mismo, que para sombrear puramente dicho.

Bueno, pues habiendo visto en profundidad la manera en que planteo la decoración de este color desde el punto de vista de pinturas, y mezclas, ahora toca el tema de aplicaciones y diluciones. Como he dicho al principio, al color blanco hay que darle su tiempo, cono esto me refiero a que así como otros colores admiten digamos unas transiciones más bruscas, como en el caso de la versión con el pantalón azul, en la versión “blanca” y en general para el color blanco, hay que armarse de valor e ir añadiendo poco a poco los colores a la mezcla en porciones pequeñas, que cambien el tono que tengamos en el pocillo, pero sin exagerar e ir dando pasadas por los volúmenes hasta que el color que tengamos en el pocillo lo veamos depositado en la figura, digo esto, que parece muy lógico y evidente, porque la pintura blanca suele ser muy transparente y si encima le añadimos su agua necesaria para pintar, hay que dar varias pasadas y dejar secar muy bien para que se note el resultado. De este modo procederemos también con las sombras, pero diluyendo más, puesto que al ser una superficie tan clara, las sombras si no se aplican más diluidas y con trazos mas controladas nos pueden marcar demasiado, y arruinar todo el laborioso trabajo anterior.

Por último, y para acabar, hacer una pequeña reseña en que la base se aplica de igual manera que para cualquier color, y que aun con todo el proceso de pintura, también podemos añadir un pequeño nivel más, en ciertas partes de las superficies mas grandes, realizando un tono en zonas intermedias, para acentuar aun más el tono general del color en función de lo que buscábamos en un principio. En este caso, yo he usado directamente el Gris Kaki, muy, muy, diluido, casi agua manchada, y dando pasadas para ver poco a poco como se van marcando esas ligeras veladuras, aplicadas en la partes medias de los pantalones, y parte trasera de la chaqueta, desde la zona media hasta la zona lumbar.

Espero que este texto sirva para que se pierda poco a poco el miedo a este color, y que aclare las dudas de aquellos que quieran pintar su versión de nuestro Alabardero completamente en blanco.

Quisiera agradecer la confianza que me han brindado mis compañeros de Alabarda, al dejarme pintar estas versiones, y también un especial agradecimiento a Antonio Meseguer por sus sensacional modelado y a Fco Javier Fernández, el trabajo perfecto y meticuloso que ha hecho en el labrado de la alabarda.

CUADRO COLORES

Carne

  • Pardo Medio + Rojo + Azul Marina Oscuro + Uniforme Inglés.
  • Luces: Base + Rojo Beige + Carne Dorada + Carne Base.
  • Sombras: Uniforme Ingles + Escarlata + Cadmio Marrón + Rojo Cadmio Tostado.

Pelo

  • Sombra Tostada + Negro Mate.
  • Luces: Base + Sombra Tostada + Carne Dorada
  • Sombras: Negro Mate.

Capacete

  • Set Blancos num. 5º + Amarillo Desierto.
  • Luces: Base + Set Blancos.
  • Sombras: Gris Kaki + Marrón Oliva.

Chaqueta

  • Lodo Claro + Amarillo Desierto + Negro Mate.
  • Luces: Base + Marrón Cubierta + Set Blancos num. 1º + Gris Plateado.
  • Sombras: Gris Kaki + Marrón Oliva.

Cuello, Bocamangas, Galones:

  • Marrón Rojo
  • Luces: Base + Escarlata 817 + Naranja Intenso.
  • Sombras: Marrón Rojizo.

Pantalón Blanco

  • Gris Medio + Amarillo Desierto + Negro Mate
  • Luces: Base + Marrón Cubierta + Hueso
  • Sombras: Marrón Oliva.

Pantalón Azul

  • Azul Prusia + Periscopios + Negro Mate.
  • Luces: Base + Periscopios + Turquesa + Carne Medio
  • Sombras: Base + Negro Mate.

Robert Ramírez

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