Diego de León y Navarrete

28,00

Fabricación/Modelado: Antonio Zapatero Guardini
Pintura: Acrílicos
Escala: 70 mm.
Material: Resina
Kit para montar y pintar
Figura conmemorativa año 2015. Serie «Personajes de la Historia de España»

Descripción

DIEGO DE LEON Y NAVARRETA – UNA BIOGRAFIA ROMANTICA

 

¡PREPAREN……………ARMAS!

¡CARGUEN…………………………….ARMAS!

¡APUNTEN……………..………………………..FUEGO!

Con estas voces, se apaga frente al pelotón de fusiles que le ha de ejecutar el 15 de octubre de 1841, la vida de uno de los héroes más laureados que ha dado la historia de España, convirtiéndose en el recuerdo amargo que la Patria otorga a sus hijos más insignes que como mártires mueren por defenderla. La vida del Teniente General D. Diego de León y Navarrete, –La primera lanza del reino-, principal referente del romanticismo español.

Relatar en pocas líneas la biografía de personaje tan ilustre es desalentador. Un hombre nacido para la gloria, cuya fe en la defensa del trono de Isabel II le conduce a la guerra, donde tras innumerables cargas de caballería que una tras otra acaban en victoriosas batallas, le elevan al podio del honor, para acabar entregando su vida tras la conjura militar donde confluyen los mezquinos intereses del hombre, con los celos y la envidia. Nacido en Córdoba el 30 de marzo de 1807, segundo hijo del Brigadier Coronel del Regimiento provincial de Córdoba, Marques de las Atalayuelas. Transcurre su infancia en plena Guerra de la Independencia Española, lo que sin duda determinará su espíritu guerrero. Es nombrado Capitán del Regimiento de Caballería Almansa, el 20 de agosto de 1824 a cambio de una compensación de sesenta y cuatro caballos que su padre aporta para el Ejército. En diciembre de 1826 pasa a ser designado como ayudante del Ministro de la Guerra y Comandante General de la Guardia Real de caballería, Marques de Zambrano. En 1827 asciende a Capitán de Coraceros de la Guardia Real, obteniendo el grado de Coronel, donde seguirá prestando servicio en esta unidad hasta que asciende a Comandante del 3º escuadrón de Lanceros por antigüedad.

Augusto Ferrer Dalmau: Diego de León

Ya iniciada la Primera Guerra Carlista, su conciencia le inclina a defender la causa de la reina niña, fiel a sus ideales caballerescos, solicitando participar en campaña donde pasará a ser destinado al Ejército de Operaciones del Norte. Destaca inmediatamente por su valentía y arrojo, conduce a sus escuadrones a sucesivas victorias, en los ataques de Urbiza, el de Muez, en los campos de Navarra, en Asarta, en el puente de Arquijas, destacando especialmente la que transcurre el 2 de septiembre de 1835 en los Campos de Los Arcos, donde a las órdenes del General Espartero, confiada el ala derecha de la línea en un escuadrón de su regimiento compuesto de setenta y dos lanceros, muestra de nuevo su serenidad y valor atacando al enemigo de flanco, efectuando hasta cinco cargas sucesivas de caballería consiguiendo la derrota definitiva del enemigo.


Museo del Ejército

Esta acción se verá recompensada el día siguiente con los máximos honores por el General Luis Fernández de Córdoba que le impone la Cruz Laureada de San Fernando, con la dispensa del juicio contradictorio ante la notoriedad y evidencia de la hazaña. Pero no terminan aquí sus éxitos en campaña, porque a continuación protege con sus tropas el fuerte de Treviño, la retirada de los cristinos en el sitio de Salvatierra y efectúa de nuevo otra brillante carga en la batalla de Mendigorria. Combates como el de Salvatierra, Estella, Montejurra, Berrio-Plano, Zubiri, no hacen más que acrecentar su leyenda.

El 12 de marzo de 1836, es nombrado Coronel del Regimiento de Húsares de la Princesa, en sustitución del Coronel Pedro Elió, fallecido en combate. Al frente de este Regimiento prosiguen las victorias, siéndole encomendada la misión de perseguir al General Carlista Gómez en la Expedición que éste lleva a cabo por la Península, donde transcurre la gloriosa acción de Villarobledo, en la que enfrentándose a unas fuerzas en un número muy superior consiguen una sorprendente victoria que refleja la característica fundamental de identidad de los Húsares de la Princesa -el valor-, que no les permite retroceder jamás frente al enemigo. Por esta acción será ascendido a Brigadier y nombrado Comandante General de Caballería del Ejército de campaña.


Museo del Ejército

Prosigue de este modo, en su persecución del General Carlista Gómez, acosándole continuamente en su desbandada por la Península, desde Córdoba, Montilla, Ronda, San Roque, Alcaudete, hasta su definitiva derrota que se produce al retirarse por Aranda de Duero al País Vasco. El descanso durará poco, la segunda expedición carlista le va a llevar junto a su regimiento hacia Vitoria donde suceden acciones como la de Arlabán o Barbastro, que determinan de nuevo la derrota de esta Expedición.


Diego de León con uniforme de Tte. General de Húsares de la Princesa

Asciende a Mariscal de Campo el 9 de noviembre de 1837, no obstante la guerra no le da tregua, en Huerta del Rey efectuará una de sus cargas más brillantes, con tan solo sesenta y nueve tiradores arremete contra nueve escuadrones de caballería. Será Belascoain donde una vez más, planificando meticulosamente la acción, conjugando estrategia, con valor, arrojo y la temeridad e inteligencia que la ciudad de Córdoba ha otorgado siempre a su grandes generales, obtiene una gran victoria en la que nadie creía, que le supondrá la Gran Cruz de San Fernando. Es nombrado Comandante General de Caballería del Ejército y Virrey de Navarra pero Belascoain de nuevo es arrebatado por los partidarios carlistas y una vez más conquistado, consiguiendo esta vez el Condado de este título.

Museo del Ejército

Antes de firmarse el Convenio de Vergara el 31 de agosto de 1939, cabe destacar las acciones de Arroniz, de Berrueza, de Allo y Dicastillo, de Cairauqui y del Puerto de Velate, aunque no finaliza con el abrazo entre los Generales Espartero y Maroto su trayectoria de éxitos militares en campaña, destacándose una vez más en el sitio de Morella, principal reducto de los últimos Carlistas que al mando del general Cabrera defienden numantinamente la plaza. Berga será su última carga en esta Guerra Civil en la que en tan solo seis años ha conseguido el empleo de Teniente General por méritos de guerra. Tanta gloria y honor suscitará las envidias y celos que junto con las intrigas políticas acabarán en tragedia.

Museo del Ejército

“Sus soldados le amaban, tenía fe en ellos y estos en su General, a quien miraban como la bandera que siempre caminaba por la senda de la gloria”. El manifiesto de “Mas de las Matas” firmado por el General Espartero, se convierte en el Acta de Alianza entre el poder militar y la revolución del partido progresista, documento que obliga a mostrar el carácter político de nuestro personaje, afín al partido conservador, haciendo patente el recelo que manifiesta públicamente contra esta causa. Los acontecimientos posteriores y la clara desavenencia con el General Espartero nombrado ya como Regente del Reino, que ha obligado a marchar al exilio a la propia Reina Madre María Cristina, desembocaran en su propio exilio a Francia y el posterior pronunciamiento llevado a cabo el 7 de octubre de 1841.


Grabado de Victor Morelli.

La conspiración que empieza a fraguarse tiene un carácter tanto romántico como político, financiada por la Reina María Cristina desde el exilio y planeada como una acción militar. Se sublevan las provincias del Norte y del Este, Pamplona con el General O’Donnell, Zaragoza con Borso Di Carminatti, Vitoria con Montes de Oca. En Madrid el plan consiste en levantar a diversas unidades militares del Ejército y la Guardia Real. El Regimiento de la Guardia, no se suma a la revuelta tras rechazar las arengas de sus propios oficiales que son relevados del mando, su misión es asaltar el Palacio de Buenavista para capturar al Regente, sometiendo a la “Milicia Nacional”.


Escalera Palacio Real de Madrid

Al Regimiento de Infantería de la Princesa le corresponde raptar en el Palacio Real de Madrid a la Reina niña Isabel II y a su hermana, sublevándose en el Cuartel de las Guardias de Corps, al mando del General Manuel Gutiérrez de la Concha, y accede por la Puerta del Príncipe al patio principal de Palacio rompiendo en “vivas”. Acude el General León junto a Dámaso Fulgosio, a representar su papel en la escena, engalanado para la ocasión, pero ni siquiera con su presencia consiguen vencer la obstinada resistencia de los alabarderos que junto a las tropas de la Milicia Nacional se enfrentan a los pronunciados. Será precisamente el Teniente Coronel Domingo Dulce y Garay, rival en hazañas, meritos y honores con el propio León, el que como jefe de la sección de los Alabarderos y fiel custodio de la Reina Isabel II, defiende su consigna como principal deber militar, siendo también responsable del trágico final de nuestro personaje. Ocho días de vida le quedan al General León.

Eran las tres de la mañana cuando ante la evidencia del fracaso de la empresa, los dos generales Concha y León, atraviesan el campo del Moro con unos cuantos caballos y una compañía de infantería que se dispersan al encontrarse con las fuerzas enemigas, “los soldados quisieron seguir a su general, pero él, los despidió”. No queda sino la fuga, dirección al pueblo de Colmenar Viejo, cuando de madrugada y distante ya de Madrid, se encuentra con una escuadrón de Húsares de la Princesa, -su antiguo Regimiento- que había salido en su persecución, el comandante Pedro Laviña, su antiguo ayudante le reconoce y presenta sus respetos, -vamos a Madrid- contesta León entregándose.


Augusto Ferrer Dalmau: General Diego de León

El consejo de guerra le espera, el día 13 se celebra el juicio, el presidente del alto tribunal es el General Capaz, tribunal ante el que de poco sirven los argumentos para su defensa justificando el pronunciamiento a favor de María Cristina de Borbón y en contra del usurpador del reino. Los jueces de León no tuvieron escrúpulos, juzgaban en nombre de un partido, el partido del Gobierno, el gobierno era el General Espartero y éste no mostro clemencia. La sentencia se leyó el día 14, el amanecer del 15 será el fatídico día, las tropas y el pueblo entero le lloran en silencio, las últimas palabras las dedica al piquete que le ha de ejecutar y dirigiéndose al General Roncali le dice, “camarada, ¿sabe usted que se me figura que no me han de dar? ¡Son tantas las veces que me han pasado de cerca y no me han acertado!

 

Frente a la Puerta de Toledo, encaminándose al piquete grito:

“NO MUERO COMO TRAIDOR”

“NO TEMBLEIS, -dijo a los granaderos- AL CORAZÓN”.

“La popularidad de Diego de León era grande: militar bravo, torero, generoso, atrayente al bello sexo…..”

 

Bibliografia.

  • La Noche trágica. 7 de octubre de 1841. José Ortega Munilla.
  • Domingo Dulce. Un general Isabelino. Ed. Planeta. Joaquín Buixo de Agaibar
  • Biografia de Diego de Leon de Nicomedes Pastor Díaz.
  • Biografia de Diego de León de Manuel Ovilo y Otero.
  • Memorias de la Condesa de Espoz y Mina.
  • Expediente militar del Tte General D. Diego de León. Archivo militar Ávila.

© Miguel Ángel Pérez


GUIA DE PINTURA

Cuando Antonio Zapatero, trajo por la sede de Alabarda la figura modelada en masilla de Diego de León correspondiente a la segunda figura de la nueva línea de personajes históricos, pensé que una vez más se había superado en el modelado y que pintarla seria todo un reto de paciencia, concentración y técnicas variadas de pintura. Como me gustan los retos personales, cuando se me planteó la opción de que pintara la versión oficial, no me lo pensé y acepté.

Una vez preparada, comprobados los encajes e imprimada en un gris neutro, me di cuenta de que todo el trabajo de pintura tenía que ser muy limpio y conciso, desde los colores principales del uniforme, hasta los pequeños detalles como medallas, alamares, etc. como corresponde a un personaje de la historia, importancia, valor y carácter como fue, Diego de León.

Cuadro Augusto Ferrer Dalmau

Para poder llevar a buen término esta figura, es imprescindible tener una amplia documentación infográfica del personaje, uniforme, colores, condecoraciones, etc. Una vez estudiada esta parte, hay que plantearse el método de trabajo y que partes pintar de una manera o de otra.

Museo del Ejército

Bien, en este caso, las partes más principales y representativas, son, como es lógico, la cabeza, los colores del uniforme y toda la cantidad de galones, alamares, condecoraciones y detalles que lleva en hilo de oro.

Si comenzamos con la cabeza, como fue mi caso, hay que tener bien presente el aspecto final de la figura, es decir, una pose gallarda con uniforme impoluto de gala. La pintura de la carne debe corresponder a esta premisa, por tanto, la he pintado siendo muy suave en cuanto a transiciones de color sin contrastar demasiado las luces con las sombras, y dotando a la mirada y aspecto general de un aire heroico y altivo. Como detalle, comentar que en la zona de la frente no marque ningún tipo de arruga, jugando con una iluminación cruzada desde la parte izq. de la frente (según las fotos) hasta la zona derecha y alta de la misma.

En cuanto al uniforme, al llevar tantos detalles, decidí pintar por separado los dos brazos, cosa que no es habitual en mí, pues prefiero montarlo todo, pero si lo hubiera hecho así habría sido casi imposible pintar todos los alamares, medallas, etc. con los brazos pegados, lo que hubiera dado como resultado un aspecto más sucio, al no poder pintarlo libremente, habría muchas zonas o trazos de pincel que no hubiesen quedado definidas y pulcras.

Por supuesto, en este trabajo, prácticamente se hace indispensable el uso del aerógrafo, puesto que por la escala y el tamaño de las zonas de la tela del uniforme, sumado al despiece de los brazos hacerlo con pincel es muy lento y arriesgado puesto que nos puede ocurrir perder la percepción del color del cuerpo con respecto al de los brazos. Por tanto, lo primero que hice fue pintar el rojo de la parte superior, protegiendo mediante cinta de enmascarar y Blue Tack las zonas que no fueran pintadas en este color, pantalones, zona central del pecho y galones de los brazos.

Ya que pintar estos tonos restantes (azul Cristina e hilo de oro) sobre un color que no sea neutro como es el gris de imprimación, incide directamente en el ambiente general de la figura, pudiendo desvirtuar el aspecto final de los colores. Aplique la base a pincel, y después con la pintura aclarada, rocié varias pasadas en las zonas de luz, reduciendo y aclarando mas el color hasta darlo solo en las luces finales e igualmente para las sombras, solo tuve que retocar alguna luz, sombras y volúmenes a pincel con los mismas mezclas para potenciar el juego de luces/sombras suaves y luminosas del aspecto que final que he comentado anteriormente y que me había planteado para este trabajo.

Una vez hecho esto me puse a pintar todas las zonas de hilo de oro, que luce nuestro personaje. Y aquí, yo al menos, no tengo ningún truco milagroso para esta técnica, es cuestión de muchas paciencia, pulso, tranquilidad y concentración, ir pintando cada hilo, cada galón con la mezcla base e iluminarlo sin salirnos para seguir manteniendo la limpieza y aspecto de esta figura.

Para simular lo máximo posible el hilo de oro, es ir pintando, según ilumino, pequeñas rayas y segmentos separados entre ellos, para simular el característico aspecto de este material. Con la mezcla que yo uso y que podéis encontrar en el cuadro de colores, no necesito sombrear, ya que inicialmente es bastante oscura. Solo, una vez acabada la iluminación, preparo una mezcla de tinta sepia y oro viejo que aplico en forma de veladuras, para conseguir el volumen final y dotarle de ese aspecto metálico que tiene el hilo de oro, haciéndolo lentamente y comprobando entre aplicaciones si es necesario insistir más o no. Después de esto, hice lo mismo con el pantalón y sus galones, pero enmascarando perfectamente toda la zona superior para no manchar ni estropear el trabajo realizado, al usar el aerógrafo para pintar el pantalón

Un consejo o forma para pintar las diferentes partes es plantearnos zonas de igual decoración en relación al tiempo y sesiones de pintura que cada uno dispongáis, es decir, si preparáis la mezcla para el hilo de oro, pintarlo todo de una vez, igualmente con los metales de las medallas, placa de chaco, etc. De este modo, aparte de ser más rápidos, tendréis la certeza de que el tono de cada zona es el mismo, sin tener que volver a hacer mezclas, pintar por partes, etc.

Museo del Ejército

El plumero, lo pinté por separado con el aerógrafo y un ligero perfilado de cada una de las plumas. Si lo hubiera hecho todo a pincel, hubiera necesitado de una sesión de pintura solo para esta parte.

La conclusión final para este tipo de trabajos, es que es mucho más importante, dedicar un tiempo al planteamiento inicial de trabajo y concepción del aspecto global de la figura, que prepararla y lanzarse a pintar sin tener esto en cuenta. Lo que os ayudará mucho en el proceso de decoración y añadirá cierta rapidez y precisión a la hora de acometer la pintura de este tipo de figuras. Espero que os sirvan y ayuden, mis comentarios y consejos y disfrutéis, si decidís pintar a tan insigne personaje, como fue Diego de León, Primera Lanza del Reino.

 

CUADRO DE COLORES

  • CARNE: Arena Marrón 876 + Rojo Tostado 814 + Uniforme Inglés 921
  • Luces: Base + Rojo Beige 804 + Carne Mate 955 + Carne Base 815
  • Sombras: Mezcla de Uniforme Ingles 921 + Escarlata 817, Rojo Tostado 814 + Marrón Oliva 889
  • PELO: Negro Mate 950 + Periscopios 309 (Panzer Aces)
  • Luces: Base + Gris Negro 862 + Gris Alemán 995 + Gris Oscuro 994
  • Sombras: Negro 950 + Negro Carbón (Jo Sonja)
  • BORREGO: Uniforme Inglés 921 + Negro Mate 950
  • Luces: Base + Beige Unif. WWII 821
  • Sombras: Negro 950
  • HILO DE ORO: Uniforme Inglés 921 + Madera Caoba 828 + Marrón Dorado Denso 151 (Game Color)
  • Luces: Base + Marrón Dorado Denso 151 (G.C.) + Amarillo Dorado 948 + Amarillo Hielo 858
  • Sombras: Tinta Sepia (Game Color), Dorado: Tinta Sepia + Oro Viejo

  • PELLIZA: Marrón Rojizo 982 + Bermellón 947 + Verde Napoleónico XNAC-10 (Andrea Color)
  • Luces: Base + Rojo Cadmio Bermellón 909 + Escarlata 817 + Naranja Intenso 851
  • Sombras: Base + Verde Napoleónico XNAC-10 (A. C.) + Negro Mate 950
  • PANTALÓN: Nº 3 Set Azules Andrea + Azul Andrea 841 + Azul Oxford 807
  • Luces: Base + Nº 4 Set Azules Andrea + Azul Andrea 841 + Azul Cielo 961
  • Sombras: Base + Azul Oxford 807 + Negro 950
  • PLUMERO: Khorne Red (Citadel) + Rojo Mate 957
  • Luces: Base + Rojo Cadmio Bermellón 909 + Magenta 945
  • Sombras: Base + Negro Mate 950
  • BOTAS: Negro Mate 950 + Negro Brillante 861
  • Luces: Base + Sombra Tostada 117 (Arte Deco) + Carrista Alemán 333 (Panzer Aces) + Gris Londres 836
  • Sombras: Negro Brillante 861

© Roberto Ramírez, Marzo 2016