FIGURAS CONMEMORATIVAS

" ALABARDERO DE LA GUARDIA ALEMANA " - España, 1535
|Historia| Uniformología| Modelado|Galería|Guía de Pintura|Formulario Pedidos|

La voz del Imperio: Conflictos Internacionales pág. 2 Página 2 Página 3 Página 4
Francia: el eterno enemigo

Los monarcas europeos Francisco I y Carlos V mantienen cuatro guerras a lo largo de la primera mitad del siglo XVI.
 
En 1519 comienza la rivalidad; los dos soberanos aspiran a la corona imperial, pero, Carlos más astuto, compra a los príncipes electores.


Francisco I, rey de Francia
Los musulmanes atacan las fronteras del Imperio

El pirata Barbarroja se refugia en Argel.
 
Los turcos a las puertas de Viena.



Batalla de Pavía

El ducado de Milán es clave para Carlos V, enlaza sus posesiones mediterráneas con centroeuropa.
 
En 1521 Francia inicia el conflicto, entra en el Milanesado y ayuda a Enrique II a recuperar el Reino de Navarra. El rey francés es derrotado y hecho prisionero en Pavía (1525).
 
Encerrado en la madrileña torre de los Lujanes se ve obligado a firmar el Tratado de Madrid en 1526, y se compromete a no volver a ocupar Milán ni Navarra, a entregar Borgoña a Carlos, y, renuncia a Flandes e Italia.
 
Francisco I incumple el pacto algunos meses más tarde.
 
Posteriormente, Francia se une al Papado en la liga de Cognac contra el César. Los imperiales asaltan y saquean, durante meses, la ciudad de Roma; el papa, Clemente VII, ha de refugiarse en el castillo de Sant´Angelo y debe pagar una enorme cantidad de dinero a las tropas de Carlos. En 1528, el ejército francés pone cerco a Nápoles, pero es liberada por el Emperador.

Finaliza esta etapa de conflictos con la Paz de Cambray o de las Damas: el emperador renuncia a Borgoña y Francisco I a Italia, Flandes y Artois, además de entregar la ciudad de Tournay.
 
Francisco vuelve a incumplir los tratados. Entre 1535 y 1538 se desarrolla la tercera guerra.
 
El ducado de Milán es invadido por las tropas francesas, Carlos debe acaudillar personalmente sus tropas durante la campaña de Provenza. Se firma la tregua en Niza y España pierde el reino de Saboya.
 
Durante el último enfrentamiento (1542-1544) el agotamiento de los dos monarcas es manifiesto, se reactivan los problemas con los protestantes en Alemania y Carlos acelera el fin del conflicto con la Paz de Crépy.
 
España pierde territorios del sur de Francia y próximos a Flandes. Francia vuelve a renunciar a Italia y los Países Bajos.
 
El tratado se sella con un enlace matrimonial entre Hagsburgo y Valois.

El pirata Barbarroja es apoyado por el imperio de Solimán el Magnífico y por Francisco I que no duda en buscar el entendimiento con los turcos para continuar su lucha contra el Emperador.
Los turcos suponen un serio problema para el control del Mediterráneo y para el pacífico desarrollo del comercio en el interior de sus aguas, a su vez los piratas hostigan continuamente las costas de las territorios imperiales.
Para deshacerse de los enemigos en el Mediterráneo, Carlos V desarrolla una serie de campañas con variopintos resultados.
Tras la pérdida de Belgrado y Budapest (donde muere su cuñado el rey de Hungría), en 1532 expulsa de las puertas de Viena la amenaza del imperio otomano del turco Solimán el Magnífico.
En 1535 los imperiales expulsan a Barbarroja de las plazas de La Goleta y Túnez, el pirata consigue refugiarse en Argel.
El intento de asaltar el cuartel general del pirata en Argel, en 1541, fracasa por el mal tiempo y supone un serio revés para el emperador, que debe conformarse con un equilibrio de fuerzas en el Mediterráneo, sufriendo constantes ataques de corsarios berberiscos en la costa italiana y el levante de la península Ibérica.


Campaña de Túnez

Campaña de Túnez

La unidad imperial en la fe cristiana se tambalea
En los territorios centroeuropeos la causa protestante se desarrolla con enorme fuerza.
 
  
Carlos V  Lutero

Carlos V se erige como protector político de la Contrarreforma católica frente al protestantismo. Los príncipes germanos se unen en la Liga de Esmalcalda y se enfrentan con el Emperador del Sacro Imperio. En 1547, Carlos consigue un gran triunfo al vencerlos en la batalla de Mühlberg.

Por otro lado, el Concilio de Trento, lucha contra la nueva tendencia mediante un reforzamiento del catolicismo.
Los enfrentamientos simultáneos con franceses, protestantes y turcos obliga al Emperador a reconocer al protestantismo en 1555 con la firma de la Paz religiosa de Ausburgo.

 

<<... Anterior| Página 2 de 4 |Siguiente ...>>

Alejandro Labourdette Díaz (A.C.M.H. Alabarda - Mayo 2007)



|Historia|Modelado|Galería|Guía de Pintura|Formulario Pedidos|