FIGURAS CONMEMORATIVAS

" ALABARDERO DE LA GUARDIA ALEMANA " - España, 1535
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La voz del Imperio: abdicación del Emperador pág. 4 Página 1 Página 2 Página 3
Carlos decide abdicar dividiendo su Imperio
La Corona de Castilla, de Aragón y las Indias pasan a su hijo Felipe.
El Título Imperial es para su hermano Fernando.
Anteriormente había cedido Trípoli y las islas de Malta, Gozo y Comino a la Orden de Malta.


La abdicación del Emperador

El estado físico de Carlos es delicado, la gota y la diabetes le han imposibilitado en múltiples ocasiones; además empieza a padecer serias depresiones, su estado de animo hace pensar en la enfermedad que mantiene recluida a su madre en Tordesillas (Juana muere en 1554). El Emperador empieza a plantearse la transmisión de poderes.

Elige para sucederle a su hijo Felipe, pero Fernando de Austria, su hermano, pretende la corona imperial y avisa a Carlos de las desastrosas consecuencias que traería la elección de Felipe para el Imperio, que cuenta con la oposición directa de príncipes alemanes. El 25 de octubre del año 1555, en Bruselas, en la misma sala del palacio en la que

cuarenta años atrás era proclamado soberano de los Países Bajos, Carlos va a ceder sus títulos.
 
Muchos personajes ilustres llenan la sala, galerías y corredores cercanos.
 
En su discurso resume su vida, habla de sus muchos viajes, comenta la necesidad de la defensa de sus pueblos y de su fe cristiana y alega que, por sus debilitadas fuerzas, ha tomado la decisión de abdicar.
 
Como sucesores ha designado a su hijo Felipe al frente de sus reinos y a su hermano Fernando, en el Imperio.
 
Concluye solicitando el perdón de aquellos a los que, involuntariamente, pudo hacer daño.
Acaba muy emocionado, con lágrimas en los ojos, contagiando la emoción a todos los presentes


Como último destino, Carlos elige el monasterio de Yuste en la comarca de La Vera (Cáceres).
 
Regresa a España y el día 3 de febrero de 1557 se recluye en el monasterio de Yuste, en Cáceres, donde fallece dos años después.
 
La comarca es famosa por su bondad climática y apacibles paisajes. Estrabón, el historiador griego del siglo I, fijó en ella los famosos Campos Elíseos donde habitaban los dioses y encontraban el descanso los hombres justos.

En septiembre de 1556 el puerto de Flesinga (Países Bajos) ve la partida de las 56 naves que componen la flota que lleva a Carlos a su último destino; 150 personalidades y sus hermanas María y Leonor acompañan al jubilado Emperador en el viaje. La comitiva arriba en Laredo el 28 de septiembre y, tras recorrer Castilla llega a Jarandilla.
Permanece algunos meses alojado en el Palacio del duque de Oropesa(hoy Parador de Turismo), mientras espera a que terminen


Llegada de Carlos a Jarandilla de la Vera

el modesto palacete, adosado al monasterio, que se está construconstruyendo para él. En su reclusión de Yuste se dedica a oír misas, a la contemplación de los hermosos paisajes de la Vera, a la lectura, a su afición por los relojes y a disfrutar de copiosas comidas. A pesar de su retiro del poder, su influencia sigue siendo importante y debe recibir, en aquel remoto lugar, la visita de muchos personajes en busca de consejo e influencia. Fallece el 21 de septiembre de 1558.


Carlos con su relojero particular

Carlos, melancólico, piadoso y audaz, poseía destacables cualidades, importantes defectos y profundas debilidades.
 
Su probada honestidad y coherencia como hombre de Estado y la gran perspicacia que alcanzó en el conocimiento y uso de los otros hombres hicieron de él un magnífico gobernante.
 

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Alejandro Labourdette Díaz (A.C.M.H. Alabarda - Mayo 2007)



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