por Rafael Cebrián

 

2ª Parte 

La idea

¿Por qué un dragón del ejercito napoleónico? Quizás ciertas lecturas de novelas ambientadas en estas tropas ("Los invasores de Bonaparte" y "Los hijos de Bonaparte" de Richard Howard) y el atractivo que siempre ha ejercido sobre mi su uniforme me impulsaron a ello.

Luego se me planteó la siguiente pregunta: ¿un soldado, un suboficial o un oficial? Me incliné por la última, un oficial, y ya puestos, por un coronel de dragones.

Al principio todo son preguntas, y la siguiente fue: ¿qué pose debía representar? Esta es la segunda figura que modelo y desde el principio tuve en mente que quería una postura de acción, aunque era consciente de las dificultades añadidas que tenía.

Otra cuestión antes de empezar: la documentación. Adquirí los libros "Napoleon's Line Cavalry" de la editorial Windrow & Green y "Napoleon's Dragoons and Lancers" de Osprey serie Men at Arms. Gracias a la inestimable ayuda de Paco de Lilliput y Alfredo que me proporcionaron artículos de la revista Figurines y documentación diversa me di por satisfecho en este aspecto.

Ya solo me quedaba tirarme a la piscina.

Algunas consideraciones previas

Representar a un coronel de dragones empuñando su espada en una acción de combate quizás para alguien puede resultar un poco chocante. ¿Un oficial de alta graduación peleando cuerpo a cuerpo? Si alguien no está familiarizado con las campañas napoleónicas puede extrañarse pero era algo habitual ver a coroneles, generales e incluso mariscales de campo franceses encabezar un asalto o una carga contra las posiciones enemigas.

Muchos de los generales y mariscales de Napoleón hicieron carrera demostrando su valor en el campo de batalla junto al emperador en los tiempos en los que comenzaba a fraguarse su imparable trayectoria militar y política. Hombres como Murat, Massena, Ney, Junot, etc. estuvieron a la cabeza de sus tropas en los momentos decisivos. No era inusual que oficiales de alta graduación cayeran durante el combate. Por ejemplo el general Lasalle, célebre por su valor, perdió la vida en la batalla de Wagram al mando de sus jinetes. El propio emperador sufrió diversos percances por acercarse demasiado al centro de la acción. Perdió varios caballos y recibió el impacto de algún proyectil. En muchas ocasiones su estado mayor e incluso las tropas en combate le conminaron para que no se expusiera tanto frente al fuego enemigo. Sin duda eran otros tiempos en los que el honor y el valor ocupaban un lugar importante en los contecimientos militares.

Nuestro personaje es un coronel del tercer regimiento de dragones que, pie en tierra, empuña su espada en el combate.

Los orígenes del tercer regimiento de dragones se remontan al año 1649 cuando el Duque de Enghien lo formó y le dio su nombre, para ser rebautizado en 1686 como "Borbón". Posteriormente en 1776 pasó a ser un verdadero regimiento de dragones bajo la denominación de "Dragones de los Borbones". En 1791 ya adquirió la denominación de 3º regimiento de dragones hasta su transformación en el 2º de "Chevau-Legers Lanciers" (lanceros) en 1811.

En 1805 participó con la Grande Armee en Austerlitz. Entre 1805 y 1807 estuvo presente en Jena, Pretzlow, Karnichen (en donde el furriel Jeuffroy capturó una bandera), Eylau y Friendland. En esta última batalla el comandante Barbut se apoderó de dos cañones y un obús, mientras el capitán Delesalle y su compañía capturaron una batería rusa al completo. Entre 1808 y 1811 el 3º regimiento estuvo destinado en España y participó en la batalla de Alba de Tormes.

El modelado

No es mi intención en este artículo explicar las técnicas de modelado, sino simplemente comentar los aspectos más significativos con los que me encontré al hacer este trabajo.

Este ha sido mi segundo trabajo de modelado y lógicamente tenía muchas dudas, pero no hay nada como decidirse para ir sacando adelante algo sobre lo que no se tiene una base sólida.

Comenzaré diciendo que emplee masilla Milliput. Las herramientas son las que ya se han comentado en otros artículos de modelado.

Partí de un esqueleto de alambre y masilla. Hice un primer volumen para el torax y otro para la cadera y pelvis (como un calzoncillo) , y los uní mediante un alambre, de forma que quedara una cintura articulada para luego hacer la pose definitiva. Incorporé dos alambres para las piernas y otros dos para los brazos, rematando con una bolita y otro alambre para la cabeza. El resultado fue una especie de marioneta articulada con la que busqué la pose definitiva que quería dar a la figura. En el libro "Military Modelling Masterclass" de Bill Horan se aprecia muy bien esta técnica.

Después de probar muchas veces di por zanjado el tema de la pose y comencé el rellenado de la figura. La idea es ir aplicando porciones de masilla para conseguir una aproximación a las proporciones de un cuerpo humano. En este punto cuanto más exactos seamos más cerca estaremos de un resultado aceptable. Si tenemos algún libro de anatomía nos puede ser muy útil. Los brazos y cabeza los traté por separado, para mayor comodidad y pensando en la posterior fase de pintura. Después de este trabajo de rellenado nos quedará una figura sin ningún detalle pero con las proporciones definidas.

El siguiente paso es "vestir" con masilla el modelo. El resultado dependerá de nuestra experiencia y dominio del terreno que pisamos (en mi caso escasa). Trucos pocos, trabajo mucho. No es infrecuente remodelar, lijar, recomponer, corregir, ... Para ayudarme a ver la simetría o intuir el resultado final me serví de plastelina para esbozar volúmenes y corregir los defectos.

Yo no reseñaría ningún aspecto adicional, salvo que para modelar la cara puse un especial cuidado. Para la vaina de la espada emplee un palillo de madera lijado que luego detallé con masilla. La espada también es un palillo lijado al que di forma con mucha paciencia, y con pequeños alambres compuse el guardamanos. Previamente a utilizar palillos de madera había modelado la espada con una tira de plástico, pero el resultado no me resultó satisfactorio por el hecho de que, al lijar mucho el plástico para obtener una espada fina, la tira se curvaba, y lógicamente una espada debe estar bien recta. Las correas de la espada las hice con tiras de estaño. Los faldones de la casaca, que como se ve tienen un ligero vuelo, los hice con estaño y masilla. Las crines de caballo del casco también las hice con una pequeña plancha de estaño y con macarroncillos de masilla que fui incorporando pacientemente. Posteriormente incorporé algunos hilos de cobre pertenecientes a un cable eléctrico pelado para dar algo de realismo.

Solo hay dos cosas que no modelé yo: los aros que sujetan la vaina de la espada y dos pequeños detalles que tiene la cimera del casco en el frontal. Ambos accesorios los obtuve de piezas de la marca Historex.

 

Sigue........

Sigue ...