Ya que otro ‘lilliputiense' (Rafa López en su
artículo Caballeros
Teutónicos) realizó una gran exposición de los
orígenes e historia de los caballeros teutónicos, dedicaré
este artículo básicamente a la pintura, con algún
comentario sobre distintos aspectos de la figura como son el casco con
los cuernos y el diseño del escudo.
Comencé el proceso de pintura por la cara, la cual me quedó bastante bien pero al llevar casco no se puede apreciar… Fuera bromas, comencé pintando las partes metálicas.
Para la cota de mallas empleé Acero Engrasado como color base, que fui iluminando con Mithril Silver de Citadel a pincel seco. Posteriormente le di varios lavados de negro brillante y volví a sacar unas luces puntuales con la anterior pintura de Citadel. El casco está pintado con Bolter Gun también de Citadel, como color base. Posteriormente le fui dando lavados de Smoke de Tamiya y perfilando los orificios del respiradero y de los ojos. Aquí quiero hacer una pequeña pausa para hacer referencia a los cuernos del casco. Si bien algunos historiadores no los creen históricamente correctos, he encontrado, en el libro “Arms and Armour of the in the Medieval Teutonic Order's State in Prussia", de Andrzej Nowakowski, Ed. Oficyna Naukowa, Lódz, 1994, ISBN 83-85874-01-1, referencias a unos fragmentos de un fresco datado en 1340 encontrado en la catedral de Königsberg (ciudad conocida hoy como Kaliningrado) en los que se puede ver a diversos caballeros teutónicos con cascos adornados con cuernos, alas… Por ello, agarrándome a este pequeño clavo y sobretodo, porque creo que dichos cuernos le dan a la figura una fuerza especial, es por lo que (YO) los he mantenido intactos en la miniatura. Como lo siguiente era ponerme con la túnica y la verdad es que siendo una superficie tan amplia y sobretodo, de color blanco, me echaba para atrás. Así, cada vez que me sentaba en la mesa para empezar a pintarla se me ocurría, movido por la pereza de ponerme con el blanco, darle matices a los metales. Así les iba dando lavados de azules, de marrones, dorados muy diluidos y ‘punteando'… Lo cierto es que así he conseguido darle un aspecto a los metales con el que me he quedado bastante a gusto. Pero no había más remedio que ‘atacar' esa túnica. Así además aproveché para probar ese color cuyo nombre me desconcierta, Marrón Cubierta, que yo de marrón no le veo nada. Así pues, lo usé como color base de la túnica, que fui aclarando progresivamente con blanco concentrando las luces más altas en los hombros. Mi intención era llegar al blanco puro en las últimas luces, pero por más que añadía gotitas de blanco a la mezcla no lo conseguía. De todas formas, el resultado me iba gustando.
En la siguiente tarde me tocaba ponerle las sombras, que creo que en los paños blancos es lo más difícil pues debes ir oscureciendo la mezcla muy lentamente, sin apenas percibirlo (o por lo menos es como lo he hecho yo). Para sombrear usé una pizquita de Sombra Tostada como primera sombra y luego fui añadiendo Gris Negro en diminutas cantidades. Con algún que otro retoque terminé contento con el resultado general. Ahora tocaba lo más divertido… ¡ensuciar ese blanco tan limpio!. Para ello, puse en práctica los consejos del profe Román Navarro, esto es, comenzar ensuciando con el color base (Marrón Cubierta) y una pizquita de Sombra Tostada. Luego hay que ir añadiendo Negro, concentrando la suciedad cuanto más cerca del suelo estemos. Finalmente, añadir un poco de Violeta, lo cual, a mi modo de ver, le da un toque en principio imperceptible pero muy enriquecedor.
Para la decoración del escudo pensé en un principio en usar un transferible, si bien, los colegas me animaban a hacerlo a mano alzada, cosa que finalmente hice y de cuyo resultado estoy satisfecho. En cuanto al dibujo realizado, y éste es el segundo comentario al que me refiero al principio, me basé en una lámina del mismo libro en la que se puede ver este diseño de la Ordenskreuz (si bien el áquila es bicéfala, yo, por mis "habilidades" le corté una cabeza).
Aquí podéis ver una foto del escudo sin ensuciar. Posteriormente lo ensucié con la misma mezcla que usé para la túnica.
En cuanto al terreno, y ya para terminar, utilicé la base que viene en el kit a la que añadí masilla hasta cubrir la superficie de la peana (realizada por mi padre en madera de olivo) y le añadí unas piedrecitas y un par de ramas. La nieve está realizada con marmolina, de la marca Aldamodels, mezclándola con cola blanca y agua. Tuve que dar varias capas pues al secar, mengua bastante. Finalmente di unos toques leves de barniz brillo y di por terminada la escena.
Espero que os guste. Yo sinceramente he disfrutado muchísimo pintándola. También quiero dejar claro que no pretendo sentar cátedra diciendo que los caballeros teutónicos llevaban cascos con cuernos o ese dibujo en el escudo y no otro sino que he ido adaptando la información que he recogido a mis gustos. Finalmente, agradecer a Pablo por la figura, a Jaume, Román y Joaquín por sus consejos, y en especial a Jesús por sus ánimos y apoyo. © Daniel Serrano Casabón. Septiembre 2004
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