He titulado así este artículo porque realmente ha sido para mí un verdadero saltito en mis resultados de pintura. Todo empezó en el último concurso "León Rampante" celebrado en Alpedrete donde al haber estado durante los dos días que duró el certamen en la mesa que teníamos la Asociación Alabarda, me permitió ver de cerca las obras expuestas, sobre todo en horas de menor afluencia y en varias ocasiones. También tuve oportunidad de tener entre las manos algunas de las joyas que amigos y conocidos traían (no me he podido quitar de la cabeza cierto gaitero que anda soplando por ahí) lo que a posteriori me permitió reflexionar sobre todo lo observado y sobre algunas cosas que son motivo de preguntas y admiración por parte de muchos aficionados que se preguntan después de asistir a un concurso cómo conseguirán que la tela sea tela, qué los cueros parezcan cueros de verdad, que los rostros transmitan tanta fuerza y tantas otras preguntas que nos traen de cabeza cuando nos sentamos delante de nuestra mesa de trabajo. Entonces nos acordamos de esas gradaciones de color donde no se nota una pincelada, que pasan prácticamente del negro al blanco con toda una gama de colores por medio que hacen que las pequeñas esculturas parezcan de verdad....
Bueno, pues con todas estas reflexiones me volvía el domingo por la tarde para mi casa y me planteé que era el momento de avanzar un poco más, todos los aficionados me entenderán. Hay veces que llegamos a un punto en el que no podemos o no sabemos continuar, parece que estamos estancados y necesitamos un pequeño impulso para mejorar, para avanzar un poco más en nuestros resultados y ésto me planteé llevarlo adelante. Tenía un proyecto de viñeta que me pareció muy adecuado para poner en práctica cosas que había visto. Se trata de una recreación de una batería del ejército confederado durante un descanso en alguna de las batallas de la Guerra Civil americana. Esta compuesta por un estupendo cañón de la marca Verlinden y de dos figuras de Pegaso Models, un oficial de artillería y el abanderado de la artillería de Texas. Este último quería transformarlo en un veterano artillero y se lo enseñé a Antonio Zapatero. Cuando nos vimos en Torrent, me había modelado una cabeza estupenda y el brazo que sujeta el "escobón".
Con estas dos figuras me planteé dos cosas, sobre todo en los paños. Una, contrastar todo lo que fuera capaz los colores pero graduando los tonos de tal forma que no hubiera cortes en la pintura y, segundo, que el acabado final fuera todo lo pulido y limpio que me fuera posible, haciendo desaparecer las pinceladas. Todo esto, aplicando el concepto de iluminación artificial. Empecé haciendo algo que siempre se recomienda y muchas veces se nos olvida, que es poner la figura debajo del flexo y observar detenidamente las luces que refleja y las sombras que producen los volúmenes. Pasé mucho tiempo moviéndolas hasta que tuve una idea clara de cómo había que pintar las figuras.
El cañón lo decoré utilizando lacas Gunze Sangyo para las partes metálicas y acrílicos para el resto y le puse en algunas zonas una mezcla de arena fina, hierba sintética y putty para simular restos de barro seco. Por último quisiera dedicar esta pequeña viñeta a mis amigos de "Alabarda" que tanto me han ayudado en mi trabajo miniaturístico.
© Humberto Garrido. Julio 2003 |
||||||||||